21 enero, 2006

POR FIN LLEGÓ EL VIERNES

Me preguntaba en estos días cómo será ese momento que tenga que hacer frente a una pantalla sin saber lo que poner para mi blog... ¿será una especie de miedo escénico? ¿una tortura intangible que nadie percibe salvo yo misma? ¿un ataque de pánico por la premura de la entrega del artículo?... juas, juas... pues no...

Ahora mismo estoy a punto de irme a la cama... son casi las dos de la mañana y tengo el cerebro tan despachurrado después de una interminable semana de trabajo que no soy capaz de hilvanar dos frases seguidas con un mínimo de cordura...

Tengo tantas cosas en la cabeza que no sé pa' dónde tirar y tantos proyectos que si pudiera hacerlos, el emporio Zara se quedaría a la altura del betún... y lo más puñetero es que no sé por dónde empezar... Últimamente le dedico todo el tiempo a Ben, no es para menos, y de momento no tengo la más mínima intención de hacer lo contrario, pero es que mi Pepito Grillo es un plasta de pronóstico y no deja de recordarme la cantidad de "obligaciones" que dejo a un lado por ello... En fin... mañana me levantaré cuando me levante, que para eso es sábado, y mi más sana intención es lanzarme a Carrefour a consumir un rato, que no me queda más remedio... Luego pasaré el día entero con Nacho, celebrando de forma atrasada su tercer cumpleaños y jugando a la guerra de besos, las excavadoras y el "corre, corre Tata" por toda la casa... que el angelito no entiende que el culo me pesa una barbaridad... pero qué le vamos a hacer, soy incapaz de decirle que no a cualquier cosa que me pide.

Tengo que coser... sí, coser... que de eso se trata el patchwork... en marzo tengo la oportunidad de vender alguna cosita en la feria de Sitges (10 al 12) y quiero sacar una línea de complementos en la que he pensado hoy... mientras bajaba hacia Cibeles caminando como una Heidi urbana, con una sonrisa boba en la cara, como me viene pasando estos dos últimos meses (bendito Ben). Y ahora es cuando me entra el agobio... porque si mañana no estoy en casa en todo el día, ¿cuándo diantres voy a coser?... ¿ein?... pues lo haré, vive Dios que lo haré.

En fin... que a las dos de la madrugada cualquiera tiene una empanda mental... al menos yo sí, que duermo una media de cuatro horas diarias y tengo tal dolor de cabeza que no sé si es mía o de las pellejas que viven en el piso de arriba y parecen trogloditas...

Cachisssssssssssssssss... se me ha olvidado pedirle su consentimiento a Ben, pa' poner una foto y que todo el mundo vea lo requeteprecioso que es mi otra mitad... ¿se nota mucho que toi 'namorá?... Pues sí... a mis años y con estos repentes... ayyyyyyyyyyyyyyyy... qué felicidad.
Lo dicho... ya desvarío... así que me jor dejo la foto de uno de mis trabajitos de patch y la de Ben la negocio otro día... hoy ya no doy más de sí.. ni de no tampoco... pa' qué nos vamos a engañar...
Felices sueños...

1 Comments:

At 21 enero, 2006 14:02, Blogger Jacqueline said...

Foto!, foto!, foto!... de Ben, digo.
Jackie

 

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