24 enero, 2006

CONTRACTURAS, CALDO CRIOLLO Y DOÑA MADRE


Hoy me encuentro mucho mejor, pero que mucho mejor... la contractura se bate en retirada, con las orejas gachas, incapaz de soportar el ataque de Doña Madre con ese parche de calor que dura ocho horas, nada menos... y la pobre contractura, jartita de luchar, ha dicho que verdes la siegan que ella se pira... porque querid@s, madre no hay más que una y tuvo que tocarme a mi... así que no se hable más. En cuanto al resto de síntomas (nauseas, vómitos, escalofrios, dolor de cabeza y muscular, sueño, y otras lindezas), que mi madre y mi novio coincidieron en diagnosticar como embarazo psicológico... 5mentarios... han desaparecido igual que llegaron, así que seguiré en mi empeño de enriquecer a la industria farmacéutica mes tras mes, con este consumo descarado de útiles higiénicos para "esos" días...

Hoy tengo el alma más grande que de costumbre... me he dado un estupendo paseo por Madrid, desde donde trabajo, para llegar a casa... contemplando las lindezas de esta ciudad que amo y odio al mismo tiempo, saboreando su frío descarado y la mezcla espectacular de razas que pululan por las calles... sonriendo al viento, mientras los demás, con las caras largas, me miraban con descaro como pensando "¿y de qué se reirá esta gilipoyas?"... o aquellos otros rostros como "bendita infeliz, pos no va sonriendo"... que para todo hay... El caso es que iba yo, como todos los días, como una Heidi urbana hasta llegar al hogar de mis progenitores (porque yo sigo siendo una garrapata social que no se va de casa ni de coña), donde Doña Madre me esperaba con una de sus estupendas paellas sui generis... y digo sui generis porque debería tener denominación de origen, creedme, como esa paella no hay dos, es todo un poema a la improvisación y la más absoluta ausencia de manuales culinarios... ¿el resultado?... pa' chuparse los dedos, lo juro. Bueno, que digo que eso, que venía yo de por sí ya más contenta que Ana Obregón saliendo del hotel Santo Mauro (....) y nada más entrar en casa, mientras Doña Madre me lanza dos millones de preguntas-consejos-regaños-requerimientos-besos, con una mano me quito la ropa de calle, con la otra enciendo el ordenador y de soslayo miro dónde están las zapatillas mulliditas de Snoopy (¿por qué coño no las hacen de Mafalda y Doña Madre siempre se inclina por ese perro pijo?)... Doña Madre que grita... ¡¡¡sirvo ya la paellaaaaaaaaaaaaaa!!!... y yo le lanzo un sí cansino mientras en mi correo de hotmail descubro que tengo dos postales de http://gusanito.com, que son de una ternura descomunal... Bueno... que abro las benditas postales electrónicas y aaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyyyyy... todavía estoy que me tiemblan las piernas... te amooooooooooooooooooooooooooooooo Mi Ben... la quintaesencia de la ternura hecha hombre, lo juro, lo juro, lo juro.

Pero no... no era eso lo que yo quería contar... que me disperso con una facilidad que dan ganas de recurrir a Freud para analizar comportamientos... Bueno, que el caso es que desde hace unos días las comidas en casa sabían picantes... llegamos a la conclusión que era el pimentón, que lo vendieron como dulce cuando era picante... y ya estábamos felices con el hallazgo pero ¡qué va!... hoy Doña Madre ha dado esquinazo al pimentón, porque Doña Madre tiene alma de GEO con un toque de Mortadelo y una pizquita de Sherlock Holmes, y ha vuelto a utilizar una pastillita de "Caldo Criollo" de Gallina Blanca... que la madre que lo parió al caldito criollo... total que hemos descubierto por fin de dónde provenia el misterio...

Y es que ya se sabe... todo lo que pica cuando entra pica cuando sale... no os digo más.

3 Comments:

At 24 enero, 2006 17:12, Blogger mariana said...

Esta Doña Madre parece ser todo un personaje, tiene que ser divertido vivir con ella, no la mandes a Valencia, anda..........

 
At 24 enero, 2006 17:17, Blogger Tweesita said...

Mariana querida... primero darte las gracias porque eres mi veintiúnica lectora participativa y, oye, pa' qué te lo voy a negar, eso infla el ego comedidamente... vamos, que mola. Y no te preocupes, Doña Madre no se va pa' ninguna parte, aunque también te digo una cosa... a su edad, a mi me daría mucha vergüenza seguir en casa... jajajajajajaja... Mi Doña Madre es la Madre de todas las Guerras, pura caña. Gracias por estar ahí.

 
At 25 enero, 2006 00:18, Blogger mariana said...

de nada, que a lo mejor no comentan porque es un lío, te "obligan" a tener un blog para tener nombre de usuario y contraseña y aunque es fácil hacerse con uno, no se habrán puesto, ya verás como van entrando.

 

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