07 marzo, 2006

DE VIAJE

Llegué a Caracas de noche y me recibió un festival de luces... ¿verdad tía?

Preparar un viaje siempre ha sido un motivo inconsciente de exaltación en mi casa. A Doña Madre y a mi nos posee un duende interno, pero un duende cabreado, al estilo del repugnante Gollum del Señor de los Anillos (maravilla literaria del siglo XX y cinematográfica del XXI que una servidora no soporta, ni en película ni en libro, que en el segundo me quedé atascada y todavía estoy en medio de los pantanos intentando encontrar el sentido a tanta descripción escarpada... una angustia de no te menees). Bueno, pues esta vez creo que las histerias vendrán servidas en cómodos dosificadores individuales, porque Doña Madre emprende huida el 23 hacia Benidorm, nuestra querida y particular Florida española, regresando el 31, horas después que una servidora haya embutido su humanidad en un vuelo de IBERIA caminito de San Juan... que dicho así, queda hasta como el título de una canción al estilo "Soy Minero" del añorado Antonio Molina...

Bueno... a lo que voy... que ese día me tendré que ir sola, en taxi, cargando con dos maletones enormes a la T4 de Barajas, y me da un desconsuelo infinito no tener a nadie al lado a quien martirizar, ni preguntarle la hora cada dos minutos, ni incordiar, ni babosear, ni amapuchar, ni contarle lo nerviosa que estoy por lo que horas después enfrentaré por primera vez en mi vida... ¡Yo!, que me la paso transportando viajeros de acá pa'llá, sólo a mi se me ocurre irme un viernes por la mañana cuando TODO EL FULANO MUNDO ESTARÁ TRABAJANDO... madre que lo parió... Total, que ante semejante panorama, he decidido empezar a medicarme desde ya con infusiones de tila cada vez que tenga sed... o hago eso o moriré infartada, lo sé, lo intuyo, lo veo venir... y a mis años hay que andarse moscas con las visiones sospechosas, cuando no son producto del alcohol, clarostá.

Los viajes.... mmmmmmmmmmmmmmmmmmm... hace tanto tiempo que no cruzo el Atlántico que vuelvo a tener las mismas sensaciones impresionantes de aquella primera vez en 1986, a punto de cumplir los 19 años y una cruz en el mapa marcando Caracas, una cruz que vendría a resultar en poner todo mi mundo patas arriba y marcar el punto de partida de tantas cosas. En aquellos tiempos no sabía que el mundo más allá de Galicia, Cádiz o Valencia fuera tan increíble, que hubiera tantas cosas iguales y tan diferentes, que fuéramos tantos y tan dispares, que cosas como la idiosincrasia o la cultura fueran libros abiertos sin páginas para devorar... Nadie me había avisado, nadie sabía lo que se me venía encima... y de repente me sentí como Admunsen (o como se escriba, el que se fue pa'l Polo Norte con calcetines de lana) en aquella sala de embarque del aeropuerto de Barajas, me quedé fría, blanca, mientras mi madre y mis primos hablaban... Era de madrugada, un vuelo de esos intempestivos que rompe el sueño de todos menos del que viaja, y no me di cuenta que cuando saliera el sol ya nada iba a ser igual... eso lo supe después, mucho después.

La vida es un cúmulo de circunstancias fortuitas, como piezas de un puzzle descomunal que al final todas tienen que ver, porque si una no encaja las demás no terminan encontrando su sitio... La primera vez que crucé el mundo fue a Caracas, y fue a Caracas porque allí, cuarenta años antes, había aterrizado mi tía Carmen... pero esa es otra historia que voy a contar con calma, porque se merece un aparte... si no hubiera sido por mis tíos Carmen y Jacques, probablemente nunca hubiera puesto un pie fuera de España o tal vez lo hubiera puesto con muchos años de retraso, y nada sería lo mismo... de eso hablaremos después.

Y a lo que iba al principio... ahora me siento igual... siento que se me viene encima otro saco de vida de esos que vienen repletos de todo, de miles de sensaciones extremas que pueden llevarme a cualquier parte, arribar a cualquier puerto, con o sin tempestades... espero que sin tempestades, porque creo que ya pagué con creces mi cuota de tremendismo en esta vida... Me siento a punto de cruzar una línea no dibujada, donde ya nada volverá a ser igual... como si un nuevo libro sin hojas estuviera esperándome para empezar a devorarlo, que lo haré, porque yo no sé vivir de otra forma, para bien o para mal... y a mis casi cuarenta volver a mirar hacia delante con los ojos de una nena recién aterrizada en la guardería... mmmmmmmmmmmmm... y no es sólo por Mi Ben... por Dios bendito, cómo me gusta vivir...

Gracias a Doña Madre, por lo requetebién que lo hiciste, que lo has hecho, que lo estás haciendo y que lo harás... aunque pronto me tocará coger a mi el mando, así que no te entretengas demasiado en el recreo, chiquilindogui.

Besos... estupendos seres humanos...

8 Comments:

At 07 marzo, 2006 16:50, Anonymous Anónimo said...

que bien te ha quedado mamín, ¡¡¡¡¡quizás es q me siento identificada tb en tus evocaciones a Caracas y nuestra prima Carmen q de tanta gente es referencia. muy bueno. gloria

 
At 07 marzo, 2006 18:14, Anonymous Anónimo said...

Sois muy tiernas las dos (Gloria y Mamín) y me gusta saber que también a ustedes dos, Venezuela en cierta forma las marcó. Lastima de país...!!! Esperemos que vengan tiempos mejores... Besos a las dos. CR

 
At 08 marzo, 2006 00:48, Blogger Nostalgia said...

Gracias por tu visita. Me he leido tu blog y tenemos muchas similitudes. Sobretodo eso de deajrlo todo atras e irnos a vivir un amor que sabemos será para largo. Esa certeza de permanencia que nos da la madurez de nuestros cuarenta (o casi) años. Y es esa misma madurez la que no admite replicas, ni dudas, ni miedos. Te felicito, por poder contar una historia de amor tan bella. Y lo felicito a él, por poder contar contigo.
Saludos ♥

 
At 08 marzo, 2006 05:49, Blogger Kira said...

Hola Carmen. Suerte en tu viaje. Y no te preocupes que te irá bien y todo será maravilloso. Gracias por tus palabras en mi blog. Te enlazaré al mío.

 
At 08 marzo, 2006 09:08, Blogger Tweesita said...

GLORIA... Cierto es, mi tía es referencia para mucha gente, lo que no estoy segura es si ella lo sabe.
TÍA... Te quiero, ¿qué más te puedo decir?.
NOSTALGIA y KIRA, gracias por pasarse por mi blog y tomarse un segundito para hacérmelo saber, mil gracias.

 
At 09 marzo, 2006 17:04, Blogger Tartufa said...

Esos nervios son señal de vida... y eso es genial! Como lo será esta nueva etapa que inicias .Es maravilloso que te des la oportnidad de enfrascarte en esta aventura !!! Un abrazo

Toni

 
At 11 marzo, 2006 19:57, Anonymous Ben Allan said...

Tres bellas comparaciones con esa vista nocturna de Caracas : 1ra)La vista nocturna de Madrid desde el hostal Americano en Puerta Del Sol 97 y 98.2da)La vista nocturna de San Juan , Puerto Rico cuando estas llegando en ese vuelo que te trera a mis brazos ese 31 de marzo.3ra)Y contrasta en algo con mi Viejo San Juan , que iremos mucho durante tu estancia en la Isla Del Encanto , Borinquen Bella ! Te Amo Carmen !

 
At 13 marzo, 2006 09:59, Blogger Tweesita said...

18 días... na' más que quedan 18 días... ay bendito, 18 días... ¡¡¡ bello eres, por Dios!!!

 

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