17 marzo, 2006

SIN CÓDIGO GENÉTICO QUE VALGA (Cap. III)


Esta belleza es mi AMIGA Mirka, una mujer inteligente y brillante, brillantísima más bien, que tiene un corazón increíble y un alma más limpia que una reunión de bebés.

Ella es otra de las personitas queridas de mi familia, esa familia con la que no comparto código genético ni por asomo. Nos conocimos hace años, como cinco, y por casualidad... entré en un foro de Isabel Allende, dejé un mensaje y ella me contestó al privado, pidiendo disculpas por la intromisión y haciendo gala de esa exquisita educación que acompaña a cuanto hace... Desde entonces, compartimos saltitos en la vida, tenemos silencios largos y los reencuentros son tan explosivos como si lleváramo siglos sin vernos...

Mirka tiene un sentido del humor exquisito, vivo, inteligente (ya sé que me repito, pero es que es INTELIGENTE de las de verdad, no de esas personas que lo parecen, ella lo ES), fresco y muy sano. Tiene tiempo para ella, para su esposo (un personaje que merece capítulo aparte y que sólo podría ser su esposo, no le imagino con nadie más), para su casa, sus estudios, la familia, los amigos y para compartir con personas que llegan a este país buscando su oportunidad... como les pasó a ellos dos hace unos años, por suerte, porque con personas como ellos un país gana en riqueza, no me cabe duda.

Mirka hace mil cosas a la vez y todas las hace bien, pero de entre todas ellas me quedo con su capacidad para abrazar con la mirada, con la palabra, con el gesto, con el corazón... tampoco es que salga a la calle cada mañana y se dedique a repartir besos a diestro y siniestro, como enviada divina de una secta besucona de nueva creación, no... es selectiva, como todas las personas inteligentes, y cuando consigues llegar a su conuco emocional, entonces no te vas y entonces sucede lo que trato de explicar... la paz que proyecta y te envuelve, y te contagia, y te deja como queriendo más y que siempre esté ahí.

Hoy almuerzo con mi amiga Mirka y su esposo, Cristo Manuel, un bendito para el que no es fácil encontrar calificativos por que no es nada común encontrarse una persona así, y no es coba, es un tipo de verdad... insisto, merece capítulo aparte. Hoy nos vamos a dar un homenaje criollo con pan de jamón, tequeños, pabellón criollo (plato típico venezolano) y sabe Dios cuántas cosas más, dándole un soberano sopapo a la dieta que venimos soportando todos hace muchos meses... y, sobre todo, compartiendo esos nexos intangibles que hemos ido construyendo en estos cinco años. Y, como no, podré presentarles a Mi Ben, al que tendremos presente a través del Messenger... no podía faltar, claro que no.

Ayer, mientras hacía el pan de jamón que hoy nos comeremos, pensaba en las cosas que tiene la vida, los quiebros que hace, los caminos tan locos que elige para ir añadiendo piezas a esta incógnita de puzzle que somos nosotros mismos... y mirando hacia atrás se me pintó una sonrisa que me oxidó el único pendiente que llevo puesto en la oreja izquierda... Tengo amigos, pero amigos de verdad, repartidos por medio mundo, una familia hermosa, un amor divino (Mi Ben, bendito seas), una Doña Madre que es imprescindible en mi vida, una existencia placentera... y a pesar de las cosas tan feas que me han pasado a veces, no cambiaría nada, todo tiene su puesto y todo tiene su función, y todo junto es lo que me ha traído hacia esa sonrisa satisfecha, así que no puedo prescindir de nada...

A Mirka la encontré entre las líneas de un mensaje electrónico, como a muchas otras personas importantes de mi vida, muy importantes, como a Mi Ben... Bendito sea el código binario, que en esa supuesta frialdad matemática trae y lleva un mundo universal de sentimientos particulares, por incongruente que suene... Hoy voy a compartir unas horas con mis amigos Mirka y Cristo Manuel, y sé que cuando regrese a casa habré aprendido muchas cosas, porque una conversación con ellos es como un paseo por le Enciclopedia Británica, y también seré mejor persona... no es fácil encontrar gente así en este mundo que nos ha tocado en suerte, no señor. Me siento muy afortunada... mucho.

Mmmmmmmmmmmmmmmmmm... me encanta vivir.

Besos... estupendos seres humanos.

6 Comments:

At 17 marzo, 2006 11:27, Anonymous Anónimo said...

Cuando me dijiste que revisara el blog hoy porque iba a lanzar el grito al cielo no tenías ni idea de que más bien me ibas a dejar muda...No tengo palabras porque tengo el corazón encogido y porque no me gusta hablar de mí misma...pero sí quiero agradecerte por tu gesto para Cristo porque, como dices es un privilegio encontrar a una persona con su corazón...con su alma...y por supuesto que me aguante como sólo él lo sabe hacer.
La vida nos ha traído hasta aquí, guiadas por el espíritu de alguien que estuvo, está y seguirá estando en este mundo ...y esa vida que compartimos está bañada de amistad, de retales de colores, de historias...
Gracias a tí y a Doña Madre por hacernos sentir siempre queridos, acompañados y valorados a tantos miles de kilómetros de los nuestros...

Un besazo...

Mirka

 
At 17 marzo, 2006 11:31, Blogger Tweesita said...

Pos no pienso llorar... que lo sepas... ¡Guapa!... ¡Guapos!

 
At 17 marzo, 2006 18:58, Blogger Jacqueline said...

Mirka, que bella eres!!!

 
At 18 marzo, 2006 01:28, Anonymous tartufa said...

Que linda amistad! Y que gusto me da pensar lo bien que lo van a pasar en su encuentro... Que disfruten mucho!!! Abrazos a los 3 !!!
Toni

 
At 23 marzo, 2006 20:26, Anonymous ben allan said...

Saludos a los dos desde la isla del encanto gracias por la conversacion de los otros dias y un abrazo a los dos y besos chao

 
At 24 marzo, 2006 12:30, Anonymous Anónimo said...

¡Que gustito de descripción! Me he recreado. Estoy tan hartita de las composturas y encuentro en lo cotidiano tanta frialdad, que cuando presencio esta superlativa amistad relajante y autentica la vivo un poco como si fuese mía. Twee, quién mejor que tú para disfrutar de ello, si otros son insensibles a estos latigazos de colegueo del bueno. Sawsan.

 

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