CREO QUE LO ESTOY CONSIGUIENDO

de Valencia, el año pasado... ¡¡¡Gracias!!! ... Lo adoro.
La cosa empezó quizás con el nuevo trabajo... el fin de semana pasado Mi Ben y yo salimos a comprar ropa y hacer mercado, lo que nos llevó todo el día, porque también decidimos almorzar en Foster's Hollywood de Parquesur (Mall enorme al sur de esta loca ciudad) y así no tener que regresar a casa y perder un tiempo precioso. Conseguimos todos nuestros objetivos y terminamos rendidos y agotados... tanto que pensábamos ir al pueblo a completar el fin de semana, pero las energías no nos dieron para más, incapaces de agarrar carretera a las 10 de la noche tras un día maratoniano.
Bueno, pues aquel fue el principio... después han venido, día tras día de esta semana, quince maravillosos minutos en la mañana, de 8:00 a 8:15, que me he estado sentando en la cocina para coser unos bloques que tengo que enviar como parte del intercambio que estamos haciendo en el grupo de patchwork... Esos quince minutos divinos me han hecho empezar cada día renovada, feliz y tranquila, porque el patchwork es magia tejida con hilos resistentes... lo juro, no conozco terapia mejor para estar medianamente equilibrada en las emociones... y de ahí terminé pasando ayer (que fue día feriado en este país... Día de la Hispanidad, de la Virgen del Pilar, de las Fuerzas Armadas y de alguna cosa más que no sabré) a coser por casi tres horas seguidas... un éxtasis completo. Luego Mi Ben y yo fuimos a una feria gastronómica en la Plaza de Vázquez de Mella (por la calle Hortaleza, al ladito de la Gran Vía y antes de la Plaza de Chueca), donde nos pertrechamos con medio queso gallego, chocolate artesano blanco y con café, chocolate sin azúcar para mi mamá, hojas de laurel para cocinar y tres botellas de vino con denominación de origen de Madrid... Caminamos rico por esas calles atestadas de gente, tomamos unos vinos en una vinoteca de la Plaza de Santa Ana con una ración de chorizo deliciosa y volvimos a casa... donde regresé a coser por una hora más...
Y digo que lo estoy consiguiendo porque además de todo eso puedo hacer cosas en la casa, cocinar, preparar mi comida para llevarme al trabajo, ir al médico... es decir... tener una vida organizada y con tiempo para casi todo (menos para limpiar, además que lo odio es prácticamente imposible por mi horario y porque tengo una madre mu' relimpia... Doña Madre bendita). Creí que no lo conseguiría y sí, lo estoy consiguiendo... y eso me tiene contenta y feliz, soy capaz... ¡juas!.
Y de momento, eso es todo... tengo las manos más vivas que nunca y un proyecto hermoso en la cabeza, y aunque pasan de las diez y media de la noche, necesito sentarme para al menos tocar un ratito mis telas... las que traje de Puerto Rico, que he ido lavando y planchando con mimo esta semana... Adoro mis telas, las amo y me cuesta un mundo meterles la tijera...
Besos... estupendos seres humanos.