FAR, FAR AWAY AND BEYOND

Ay bendito... miro la foto y todavia no me creo que ese par de dos que estamos ahi seamos Mi Ben y yo, es tremendo. Han pasado 26 dias desde que aterrice en este lado del mundo y el tiempo ha sido benevolo, ha pasado con la lentitud necesaria para dejarme saborear cada momento y con la premura justa para desear que no se fuera con tanta celeridad...
Ayer me preguntaba Mi Ben que habia sacado de este viaje y me fui por la tangente, eludi la pregunta y apunte con aspavientos algo que sucedia en la television, desviando su inagotable curiosidad y haciendo que aparcara, hasta sabe Dios cuando, esa perenne necesidad suya de desentramar los pasos de mi corazon y mi alma...
En este viaje he sacado mil cosas, pero mil cosas que ahora mismo puedo identificar y las cien mil que todavia tengo aletargadas dentro y que iran despertando poco a poco... cubriendo cada una su parcela y encontrando el preciso lugar que las haga cobrar el sentido que realmente tienen. Ayer mismo me paso algo curioso... de esas cosas que suceden por mirar con "ojos de blog" y que no puedo evitar hacerlo... Mi Ben leyo en el periodico que el buque escuela Juan Sebastian el Cano habia atracado en el puerto de San Juan para pasar unos cuantos dias, y este novio mio que ademas de ser un principe es mas español que un par de castañuelas, rapidito hizo planes para llevarme a ver semejante bellezon nautico... pa fliparlo. Cuando salio de trabajar nos perdimos por las calles de esta ciudad que poco a poco se me va haciendo familiar y me llevo hasta el Viejo San Juan por una ruta diferente, bordeando la barriada Puerta de Tierra... y alli fue cuando el instinto periodistico y los ojos de blog se me volvieron uno... Puerta de Tierra es una barriada humilde, separada del mar por una carretera, una verja y unos pasos de asfalto comercial que terminan en el agua. En Puerta de Tierra, a juzgar por lo que pude ver envuelto en noche y bombillas tenues, la vida pesa bastante, el dia a dia es un maraton, y el futuro una cosa poco definida de la que nadie esta demasiado seguro... y al otro lado de la carreterita, la verja y el asfalto comercial minimo atracan los cruceros mas imponentes que yo jamas haya visto, verdaderas ciudades de lujo capaces de flotar en medio de cualquier oceano, donde la gente se gasta lo que no tiene y rie hasta quedarse ronca... Se me hizo dificil entender el horizonte del lado derecho, donde dormia la barriada de Puerta de Tierra, y al mismo tiempo el horizonte del lado izquierdo, donde ese pedazo de crucero esperaba dormido a que le dieran orden de tragarse el mar...
Asi que opte por no pensar, por no decirle nada a mi proyecto de esposo y dejar que la noche siguiera siendo nuestra, que era lo justo... Mi Ben, mi principe boricua, me llevo al Paseo de la Princesa, un camino peatonal divino a los pies de La Fortaleza que los españoles levantaron en su dia para proteger la ciudad, y que luego llegaron los americanos y se merendaron como si de un Whopper se tratara... El Paseo de la Princesa, con sus luces a medio gas en farolas de imitacion isabelina, su empedrado hermoso, la historia de hace dos recreos convertida en herencia orgullosa, el mar al fondo, el olor a sal... Ay bendito... Vivir este San Juan es vivir cada dia una historia diferente y extenuarse al maximo para lograr entender sus idas y venidas, sus acometidas, sus relajos, sus momentos de grandeza y ese otro San Juan que nadie ve si viene de fuera y no camina despues de El Condado...
El viernes o el sabado vamos a meternos en la barriga del Juan Sebastian el Cano, porque nos dejan visitarlo y contemplar sus mas de setenta años de historia desde cerca. Ayer le pregunte a un marinero que custodiaba el acceso al muelle y senti un respingo en las entrañas, cuando con su carita de español de la Gran Via y su acento de Madrid, nos dijo las horas de visita, y mirandonos a los ojos nos confesamos aquello de tu eres de donde yo soy, verdad?... Y entonces le dije a Mi Ben que el marinero era guapo, era el españolito de acento recio y porte orgulloso, chiquito pero con empaque... y el tuvo su racion de celos correspondiente, pero no entendio que el marinerito, en aquel momento, era todo menos un hombre al que yo estaba mirando... era el inicio de la morriña que me va a tocar sentir pa' siempre jamas... y que cada vez que se me atraviese alguien con el acento cerrado, lo vere irresistible...
Y mientras todo eso llega y me preparo para el resto de mi vida, ahora me toca hacer las maletas y dejar las calles de San Juan por un rato para volver a Madrid, pero poco... porque antes que las esquinas pregunten por mi y las farolas extrañen mi sombra, yo estoy de regreso... para luchar junto a Mi Ben por eso que hemos tenido la suerte de encontrar sin explicarnos como. Bendito Dios por que al tenerte yo en vida... que dice el bolero...
Besos... estupendos seres humanos.