CASI QUE YA...

Sigo sin encontrar la tiendita donde reparten el sosiego... tengo dos días buscándola por todos los rincones por los que paso, pero no hay rastro... de ninguna forma... y no es sólo eso, si no que cuanto más la busco, más se me revolucionan los adentros.
Ayer hablé con Mi Ben por un largo rato... tenía una conversación atropellada y me saltaba de un tema a otro, todos absolutamente mundanos, mientras confesaba que se movía sin parar en su puesto de trabajo... y yo le preguntaba... ¿estás nervioso?... y él confesaba que mucho... Y Mi Ben me preguntaba si yo estaba atutá, y le decía que no pero que tenía, y tengo, una procesión de mariposas amazónicas revoloteándome de los pies a la cabeza, por la impaciencia por tenerle a dos milímetros de mi nariz... Nada más pisar San Juan iremos a la catedral de la ciudad, a darle gracias a Dios por esto que nos pasa y de alguna forma bendecir lo que nos traemos entre manos... y es que Mi Ben, en el otro lado del mundo, descansa en la misma incredulidad que lo hago yo de este lado, porque lo que nació como un entretenimiento se ha ido convirtiendo en un proyecto de vida...
Sé que es difícil entender esta historia, sé que cuando no se viste uno con la piel de Mi Ben o con la mía, las preguntas se disparan hasta el infinito, y aunque todos queréis transmitirme que estáis tranquilos y expectantes, ninguno podéis disimular en el timbre de la voz el miedo que os arropa y los temores que tenéis sentados al lado... Quizás sea esa temeridad innata que me acompaña desde chiquita, esa que me impide ver un precipio como tal y lo pinta de montaña rusa divertida, esa que no ve el vaso vacío jamás si no medio lleno, esa que se mueve en la infinita gama de grises y no tarda en convertirse en arco iris porque me niego a verlo negro... O quizás sea que para sentir lo que Mi Ben y yo sentimos, hay que caminar con nuestros zapatos. Nadie tiene la garantía de éxito para un proyecto de vida, da igual si al otro lo conoces en la Puerta del Sol y te citas en la Plaza de Olavide... No sé si sirva, sé que no, porque hasta que no pise el otro lado del mundo y grite por el ciberespacio el resultado, ninguno va a descansar tranquilo... pero quizás os sirva si os digo que tengo el espíritu en calma aunque mi cuerpo tiemble con los nervios. Tengo la sensación de caminar por un sendero que ya conozco, e ir a encontrarme con alguien con el que siento haber comido ya un millón de veces... No me da susto, voy con el hambre de un bebé en su primer día de guardería y dentro de mi, sentadas a una mesa grande, están todas las probabilidades que podáis imaginar... todas jugando su partida de cartas.
La mayoría sabéis lo que he vivido... la mayoría habéis oído hablar de ese monstruo que me robó tantas cosas, la mayoría conocéis que tenía el corazón cerrado a cal y canto porque antes que volver a sentir prefería pasar por esta vida como una estatua de granito en medio de una plaza enorme... donde todos la miran pero está prohibido tocarla. Y entonces, sin saber como, por una rendijita se coló esta maravilla de hombre que, según parece, es quien llevaba en su bolsillo el zapato de baile que perdí hace mucho tiempo... Mi Ben.
Apenas me quedan 24 horas para despegar de mi vida cotidiana, para que las cosas irremediablemente cambien y tomen un rumbo sin duda diferente... Y en ese largo vuelo de ocho horas me va a dar tiempo a pensar en todos y en todo, mientras coso unos pedazos de tela de colores, comenzando con algo que no sé qué forma tendrá al final... Sea cual sea el capítulo de mi vida que se abre, sé que será de esos que te marcan para siempre, y con la serenidad de espíritu que me baña por dentro, con ese empeño mío en encontrar a todo la parte amable, sé que terminará siendo hermoso... ojalá que desde el principio.
Me voy a San Juan de Puerto Rico... una ciudad bañada en colores y en ritmos alegres... voy a descubrir el Nuevo Mundo, nunca mejor dicho... voy a encontrarme con un hombre pegado a una sonrisa mágica, Mi Ben... Gracias a todos por venir en mi equipaje, es importante. Nos hablamos en unos días...
1...
Besos... estupendos seres humanos...